Una operación conjunta entre la Policía Nacional de España y la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) desmanteló una organización criminal mexicana, presuntamente vinculada al Cártel de Sinaloa, que era señalada como el principal punto de abastecimiento de metanfetaminas en Europa.
Nueve personas fueron detenidas y enfrentan cargos por tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales, según informaron las autoridades mediante un comunicado oficial.
Entre los arrestados figura un presunto integrante del Cártel de Sinaloa y un empresario dueño de una empresa de mármol, utilizada para camuflar envíos de droga al continente europeo. La investigación reveló que una de las formas utilizadas para transportar metanfetaminas fue mediante una estatua con forma de Popeye, en la que se ocultaron 40 kilogramos de droga con destino a Tenerife, en las Islas Canarias.
Además, los agentes interceptaron un envío de 38 kilogramos de mariguana que la red había enviado a Finlandia, así como casi tres millones de euros escondidos en un búnker, como parte de las actividades de lavado de dinero.
Tras este golpe, las autoridades españolas y estadounidenses detectaron que miembros de la organización, tanto en México como en España, intentaban reestructurar financieramente la red criminal.
