Los buques petroleros que parten de México con destino a Cuba han concentrado la atención internacional durante el último mes, en medio de señalamientos de congresistas estadounidenses y versiones sobre una posible suspensión de cargamentos. Tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela y el impacto en su industria energética, México se convirtió de facto en el principal proveedor de hidrocarburos para la isla, una relación que existe desde 1993, pero que se intensificó a partir de 2024.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha explicado que los envíos se dividen en ayuda humanitaria y contratos comerciales celebrados por Petróleos Mexicanos (Pemex) con el Gobierno cubano. En su conferencia matutina de este miércoles, la mandataria reiteró que el apoyo humanitario continuará al tratarse de una decisión soberana, mientras buscó deslindar estas acciones de las operaciones comerciales de la petrolera estatal.
De acuerdo con registros del Banco de México, Pemex ha exportado petróleo a Cuba de manera constante desde 1993, aunque por décadas se trató de volúmenes marginales. El cambio se dio a partir de octubre de 2024, cuando la isla enfrentaba ya cuatro meses de crisis energética, situación que se agravó en noviembre tras el impacto del huracán Rafael. Desde entonces, los envíos mexicanos aumentaron y fueron catalogados por el Gobierno federal como ayuda humanitaria.
Pemex informó a la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos (SEC) que desde julio de 2023 realiza exportaciones de hidrocarburos a Cuba a través de su subsidiaria Gasolinas del Bienestar. En su reporte más reciente, publicado en diciembre, la empresa señaló que en los primeros nueve meses de 2025 exportó en promedio 17 mil 200 barriles diarios, equivalentes al 3.3% de sus ventas al exterior, bajo contratos en pesos mexicanos y a precios de mercado. La presidenta aseguró que la petrolera dará detalles adicionales sobre estas operaciones en los próximos días, mientras la cifra exacta de los barriles donados permanece sin aclararse.
Firmas privadas del sector energético han estimado que cada buque que zarpa desde Coatzacoalcos, Veracruz, transporta alrededor de 80 mil barriles, un volumen que no cubre las necesidades diarias de Cuba, calculadas entre 60 mil y 80 mil barriles. En semanas recientes, la isla dejó de recibir los 35 mil barriles diarios que le suministraba Venezuela, lo que ha derivado en apagones generalizados y un aumento en los precios del combustible en el mercado negro. En este contexto, el expresidente estadounidense Donald Trump afirmó que Cuba se encuentra “muy cerca del colapso”, en la misma semana en que trascendió la suspensión temporal de los envíos de Pemex hacia La Habana.
