La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) autorizó el ingreso, aterrizaje y pernocta en México de una aeronave militar de la Fuerza Aérea de Estados Unidos con el objetivo de recoger a 39 elementos de la Unidad Nacional de Operaciones Estratégicas de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), de acuerdo con documentos oficiales dados a conocer este miércoles.
La información fue revelada por el periodista Claudio Ochoa en Latinus Diario, donde exhibió un oficio emitido por el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de México que detalla el número de pasajeros, el itinerario del vuelo y los funcionarios que avalaron la operación.
El documento señala que el permiso fue emitido el 16 de enero, un día antes de que se reportara el aterrizaje de la aeronave en el Aeropuerto Internacional de Toluca. Sin embargo, la fecha aparece escrita a mano, lo que, según explicó el periodista, permite dejar abierta la fecha de autorización hasta el momento de la firma.
La autorización contempla un avión tipo Hércules C130, y está dirigida al coronel Keith B. Weiner, oficial superior de defensa y agregado de defensa de la embajada de Estados Unidos en México. En el texto se establece que la validación fue otorgada por el general secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo.

De acuerdo con el esquema autorizado, la fecha de entrada a territorio nacional fue el 17 de enero de 2026, con el motivo de recoger al personal de la Unidad Nacional de Operaciones Estratégicas para trasladarlo al centro de entrenamiento de fuerzas conjuntas en Camp Shelby, en Estados Unidos. El itinerario incluyó una escala técnica en el Aeropuerto Internacional de Toluca, y la salida del país quedó programada para el 18 de enero de 2026.
El oficio también avala 28 matrículas distintas —entre la principal y alternativas— para el Hércules C130, con el fin de evitar contratiempos en el ingreso al país en caso de que alguna de ellas no estuviera disponible el día del vuelo.
En cuanto a la operación aérea, se precisa que la tripulación estuvo integrada por cinco elementos, bajo el mando del capitán Neil Lindsey, quienes debían reportarse al centro de control de área 30 millas antes de ingresar al espacio aéreo mexicano y no portar armamento orgánico.
Asimismo, el documento establece que cualquier equipo de fotografía o de percepción o detección remota debía permanecer desactivado durante su estancia sobre territorio nacional, y aclara que la autorización no incluye la gestión de apoyos ni el uso de servicios aeroportuarios o complementarios.
El oficio fue firmado por el general de Estado Mayor Armando Ruiz Ayala y se incluyó copia del mismo a 16 oficinas adicionales del Ejército y de la Secretaría de Relaciones Exteriores.


