NO HAY QUE ser adivino para advertir que, tras las señales enviadas por el gobierno de Donald Trump, en el arranque de las negociaciones del T-MEC 2.0, éstas serán más ríspidas que las del TLCAN y el T-MEC.
Ni Jaime Serra con Karla Hills, ni Herminio Blanco con Robert B. Zoellick en el TLCAN, ni Ildefonso Guajardo o Jesús Seade con Robert Lighthizer en el T-MEC, tuvieron un inicio de negociaciones comerciales tan tenso como el que inician Marcelo Ebrard y Jamieson Greer.
La renovación del T-MEC 2.0 será la negociación comercial más dura que haya tenido el gobierno de México en los últimos 30 años.
En el primer round de sombra de esta semana, la Oficina de Representación Comercial de Estados Unidos mandó señales del apretón de tuercas que viene en dos temas: las nuevas reglas de origen para la industria automotriz y combate al dumping contra China.
En el primer caso, el gobierno de Trump quiere llevar el contenido regional para los autos en Norteamérica a 85%, pero todavía no se definen los años en llegar a ese nivel.
Greer dijo que pugnará por reglas de origen más estrictas para bienes industriales clave (como el sector automotriz), y expertos en negociaciones comerciales opinan que hay dos temas adicionales a considerar en este proceso.
Si la regla va a tener un contenido específico estadounidense, además del regional, y qué arancel pagarán los productores europeos y asiáticos que no cumplan la norma de origen del nuevo T-MEC.
El consuelo para México de una regla de origen tan alta es que sería el único país donde se podría producir a bajo costo y cumplir con el contenido regional. Eso atraería inversión y generaría empleo.
En este contexto, la industria del acero y aluminio en México se enteró por Ebrard que el gobierno de Trump va a bajar en junio los aranceles que pesan sobre la exportación de 50 a 25 por ciento.
Pero el gobierno mexicano quería que la reducción fuera de 12.5 por ciento. Hay que reconocer que este es un avance importante. La negociación apenas inicia y el proceso será largo.
Sobre combatir el dumping de productos manufacturados en nuestra región, planteado por la representación comercial estadounidense, los expertos de nuestro país opinan que los vecinos quieren la política comercial de México sea abiertamente anti China.
Es una pichada muy cantada en la que el gobierno de Claudia Sheinbaum debe cerrar las puertas a todo lo que huela al país que gobierna Xi Jinping.
BANAMEX ELEVÓ SU previsión de crecimiento para México en 2026, de 1.5% a 1.6%, al incorporar el impacto económico del Mundial de Futbol. El banco dirigido por Manuel Romo estima un impulso relevante en turismo, especialmente en hospedaje y servicios de alimentos. También anticipa presiones inflacionarias temporales, de unos 36 puntos base, durante junio y julio. Aunque la FIFA, de Gianni Infantino, proyecta 5.5 millones de turistas adicionales, Banamex calcula un flujo más moderado, de cerca de 1.04 millones de visitantes internacionales. La taquilla generaría 208 millones de dólares, pero sólo 10% beneficiaría directamente al país. La mayor derrama vendrá del hospedaje, con estancias promedio de siete noches y tarifas de 500 dólares, lo que aportaría más de 27 mil millones de pesos. Banamex estima que el Mundial sumará apenas 0.1 puntos porcentuales al PIB.
OXXO CONTINÚA CON su expansión en Estados Unidos como parte de su estrategia, la cadena que encabeza Carlos Arroyo Rico va más allá de sólo dominar México. El rebranding de 35 tiendas en El Paso, Texas, que se suman a las 50 ya transformadas, es parte de su fórmula por conquistar el mercado vecino con la misma disciplina operativa que los llevó a tener más de 23 mil tiendas en Latinoamérica. La integración de la panadería alemana Ditsch y el menú de Doña Tota confirma que OXXO entendió algo que muchos minoristas estadounidenses olvidaron, y es que la conveniencia ya no basta, hay que ofrecer experiencia. Y mientras otras cadenas batallan por sobrevivir, OXXO se planta en Texas con café Andatti, comida caliente y un modelo probado de cercanía. Si la expansión continúa a este ritmo, el mexican convenience retail podría convertirse en el próximo caso de éxito global.
HUBO CAMBIO DE liderazgo para Latinoamérica en BMW Group. Se da la llegada de Maru
Escobedo a la presidencia de la automotriz alemana. Su ascenso ocurre en un momento importante para la marca, que en 2025 entregó 45 mil 930 vehículos en la región, para lograr un crecimiento de 7.1% y una participación de 30.8% en el segmento premium; es decir, uno de cada tres autos de lujo vendidos es un BMW. Escobedo llega tras impulsar récords en Brasil, hoy el mercado con mayores ventas de BMW en Latinoamérica, y ahora tendrá bajo su mando a los 27 países, donde opera el grupo. Su desafío será acelerar el despliegue de NEUE KLASSE en una región donde BMW ya vendió cinco mil ocho vehículos eléctricos, un aumento de 13.1%, mientras MINI creció 18.9% con siete mil 587 unidades entregadas.
EL PROYECTO PETROLERO Trión, ubicado en aguas del Golfo de México, sigue siendo la apuesta de Woodside Energy, que dirige Meg O’Neill. En 2025, la compañía incrementó su inversión en el proyecto 14.5%, al alcanzar 884 millones de dólares, cifra que refleja confianza en un país que históricamente ha sido lento para detonar su potencial en aguas profundas. Trión avanza ya a 50% de su desarrollo, con el casco ensamblado y los equipos críticos instalados, un hito que coloca al proyecto junto a gigantes globales como Scarborough y Sangomar. Si México quiere aprovechar esta oportunidad, debe garantizar reglas claras, continuidad y certidumbre. Porque mientras Woodside acelera hacia el primer barril en 2028, Pemex y el Estado tienen la responsabilidad de no frenar el único gran proyecto del Golfo que hoy sí avanza al ritmo del mundo.