El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, declaró saldo blanco tras el paso del ciclón tropical Lorena, fenómeno que provocó fuertes lluvias, inundaciones y más de 545 viviendas afectadas en distintas regiones del estado desde el 3 de septiembre.
De acuerdo con información del Gobierno de Sonora y la Coordinación Estatal de Protección Civil, los municipios del sur fueron los más afectados, incluyendo Benito Juárez, Etchojoa, Navojoa, Huatabampo y Álamos, además de varios sectores de Hermosillo, como La Caridad, Misión del Sol y La Victoria, donde se registraron importantes acumulaciones de agua.
Algunas zonas reportaron más de 200 milímetros de lluvia, lo que derivó en evacuaciones preventivas y cierre de carreteras. En Hermosillo, tan solo el primer día se contabilizaron 83 milímetros de lluvia, causando severas afectaciones urbanas.
Durazo Montaño señaló que se logró evitar pérdidas humanas gracias al trabajo coordinado del Comité de Operación de Emergencias, en el que participaron más de seis mil elementos de los tres niveles de gobierno.
Como medida preventiva, se suspendieron clases en los 72 municipios del estado, decisión que aplicó a todos los niveles educativos. También se mantuvo comunicación constante sobre el avance del ciclón y zonas de riesgo, como parte de las acciones de protección civil.
El mandatario informó que ya se encuentra activa la fase de recuperación, en coordinación con ayuntamientos y dependencias estatales y federales, para atender a la población damnificada. Se han entregado apoyos y despensas a las familias afectadas, principalmente en los municipios con mayores daños.
Las autoridades de los tres órdenes de gobierno realizarán una reunión de evaluación el 7 de septiembre para analizar la situación actual en la entidad y definir los próximos pasos en las labores de recuperación.
Bahía de Kino permanece con inundaciones y encharcamientos, donde personal de la Conagua Sonora trabaja en reducir los niveles de agua acumulada.
