La Cámara de Diputados ha destinado al menos mil 32 millones de pesos en la construcción del Edificio “J” en San Lázaro, una obra que aún no está concluida y que seguirá recibiendo recursos públicos hasta 2027.
La construcción, iniciada en 2023, busca reubicar a personal administrativo del recinto legislativo, pero los costos han superado ampliamente lo previsto, con diferencias marcadas entre lo planeado y lo ejercido anualmente.
De acuerdo con el Programa Anual de Adquisiciones y Obras Públicas, entre 2023 y 2024 se presupuestaron 214.8 millones de pesos, sin embargo, el gasto real fue de 422 millones. La obra fue contratada en su primera fase con la empresa Postensa por 375 millones de pesos, mediante adjudicación directa, sin licitación pública. En ese entonces, la Cámara era presidida por el morenista Ignacio Mier, actual senador.
Los trabajos continuaron en 2024, en medio del cambio de la 65 a la 66 Legislatura, periodo en el que se generaron costos adicionales por planeación y supervisión. Desde finales de 2024 y lo que va de 2025, el proyecto fue detenido por falta de recursos, según reconoció esta semana Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política.
“Se va a retomar (la construcción), tiene casi un año porque no había dinero”, declaró el legislador de Morena, al explicar que al asumir su cargo en septiembre del año pasado, ya no había margen presupuestal disponible.
La segunda fase fue contratada en agosto de 2025 mediante licitación pública HCD/LXVI/LPN/ OP/01/2025 con la empresa Arcac Construcciones, por 610 millones de pesos, a ejecutarse hasta 2027. Los pagos serán plurianuales: 206.4 millones en 2025, 185.8 millones en 2026 y 217.9 millones en 2027.
Para concluir el inmueble se contemplan trabajos de albañilería, pintura, instalación de pisos, plafones, luminarias, cancelería, aire acondicionado y sistemas contra incendios, entre otros acabados.
