Camila Martínez, secretaria de Comunicación de Morena, acudió al programa Me lo dijo Adela el pasado 22 de septiembre para ejercer su derecho de réplica, tras una editorial de Adela Micha en la que se sugería una posible ruptura entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Durante la transmisión, Martínez intentó desmentir los señalamientos y defendió que el gobierno actual da continuidad a la llamada Cuarta Transformación (4T), sin fracturas internas. Afirmó que hay una “campaña de desprestigio” desde medios de comunicación para sembrar la idea de división y sostuvo que la denuncia contra elementos de la Marina por presunto huachicol fiscal se presentó durante el sexenio de López Obrador, no en el actual.
Adela Micha le respondió de forma directa, cuestionando la omisión de ese dato en sus intervenciones públicas y acusándola de “torcer la línea del tiempo” para favorecer una narrativa política. Micha sostuvo que su editorial era un punto de vista basado en hechos y negó haber mentido, argumentando que nunca afirmó delitos ni responsabilizó a personas específicas.
Durante el tenso intercambio, Micha interrumpió en varias ocasiones, insistiendo en que la funcionaria no respondía con claridad, mientras que Martínez intentó defender su posición con datos y posturas del gobierno. Ambos discutieron también sobre la diferencia entre el huachicol tradicional y el fiscal, el papel de la Fiscalía General de la República y el tratamiento mediático hacia los hijos del expresidente.
En redes sociales, la entrevista generó una oleada de críticas hacia Camila Martínez. Usuarios de X calificaron su participación como débil, la tacharon de “mitómana” y difundieron memes burlándose de su desempeño. Por el contrario, Micha fue ampliamente elogiada por su estilo incisivo y su control de la conversación.
Aunque algunos simpatizantes de Morena respaldaron a Martínez por su intento de frenar “narrativas falsas”, la percepción dominante en plataformas digitales fue que la funcionaria fue rebasada y puesta en evidencia por la periodista.
Al cierre de la entrevista, ambas coincidieron en que se trataba de un espacio plural y reiteraron su respeto mutuo, aunque ninguna cedió en sus argumentos.
