México tiene pendiente entregar el 58 por ciento del agua comprometida a Estados Unidos conforme al Tratado sobre Distribución de Aguas Internacionales de 1944, con un plazo que vence en 78 días. El adeudo asciende a mil 259.2 millones de metros cúbicos de un total de 2 mil 158.6 millones fijados en la cuota quinquenal.
La situación se agrava por la advertencia del ex presidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó con imponer aranceles y posibles sanciones si México incumple el acuerdo. “Seguiremos intensificando las consecuencias… hasta que México cumpla con el Tratado y le dé a Texas el agua que se le debe”, declaró el 10 de abril.
Aunque en noviembre pasado el entonces presidente Joe Biden y la presidenta Claudia Sheinbaum acordaron medidas para dar mayor flexibilidad a México, incluyendo la posibilidad de ampliar el plazo de pago, Trump descartó mantener ese beneficio.
En julio, México entregó 97.1 millones de metros cúbicos de afluentes del Río Bravo, el volumen más alto del año y el segundo más grande del ciclo 2020-2025, según la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA). Con ello, al 6 de agosto se han aportado 899.4 millones de metros cúbicos, cifra aún lejana de la meta.
Las entregas recientes han sido favorecidas por la reducción de la sequía en la región del Río Bravo, que pasó de afectar 75 por ciento de la superficie en México a finales de abril, a 26 por ciento en julio.
Tras los reclamos en Estados Unidos, México se comprometió a entregar entre 400 y 518 millones de metros cúbicos entre mayo y octubre, dependiendo de la disponibilidad en temporada de lluvias.
En noviembre de 2024, Biden y Sheinbaum encabezaron la firma del Acta 331 de la CILA, que ordena la creación de un grupo de trabajo para estudiar proyectos de conservación y nuevas fuentes de agua que garanticen el cumplimiento del tratado.
