El PRI solicitó que la Contraloría Interna del Senado y Morena investiguen a Gerardo Fernández Noroña por presuntas irregularidades relacionadas con donativos recibidos de simpatizantes y la adquisición de una propiedad en Tepoztlán, Morelos, así como vehículos de gama alta.
El representante del PRI ante el INE, Emilio Suárez, señaló que la legislación prohíbe a los servidores públicos aceptar dádivas o donativos, incluidos los legisladores. “¿Pagó impuestos? Lo tendría que haber reportado en sus declaraciones fiscales estas donaciones, y eso es un primer parámetro para saber de dónde vienen”, declaró.
Suárez añadió que podría interponerse una denuncia ante el Órgano Interno de Control del Senado, aunque advirtió que en el PRI no confían en los órganos internos del Congreso por considerar que no han actuado con objetividad.
De igual forma, recordó que los lineamientos éticos aprobados por Morena en mayo establecen que sus servidores públicos deben conducirse con austeridad y sin ostentación, por lo que pidió a la Comisión de Honestidad y Justicia de ese partido indagar si el senador cumple con esa norma interna.
Durante la sesión del Consejo General del INE, Morena llevó al pleno la confrontación física entre Fernández Noroña y Alejandro Moreno, líder del PRI. El morenista Guillermo Santiago calificó al dirigente tricolor como “delincuente con fuero” y acusó al priismo de comportarse como “porros”.
En respuesta, Suárez acusó a los morenistas de “desmemoriados” y de abusar de su posición al pedir la intervención del Ministerio Público en el Senado. La priista Marcela Guerra recordó episodios en los que Noroña habría incurrido en conductas agresivas, mientras que el panista Víctor Hugo Sondón lo llamó “el porro mayor del país” y aseguró que “además de provocativo, es chillón”.