Ni la Secretaría de Salud (Ssa), ni el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ni el IMSS-Bienestar cuentan con registros que evalúen el perfil, productividad o especialización de los médicos cubanos que trabajan en México desde 2022, de acuerdo con respuestas a solicitudes de transparencia.
Las tres dependencias se deslindan de la responsabilidad y remiten la obligación entre ellas, lo que deja sin información sobre si la contratación de galenos extranjeros ha cumplido con el objetivo de cubrir plazas en zonas marginadas y de difícil acceso.
El IMSS indicó que, según el primer convenio con Cuba, la evaluación estaría a cargo de la Ssa a través de la Dirección General de Calidad y Educación en Salud, mientras que la Ssa se declaró incompetente y señaló al IMSS-Bienestar como responsable. Por su parte, IMSS-Bienestar argumentó que, de existir la evaluación, correspondería a otro sujeto obligado.
Tampoco existen registros sobre número de consultas, jornadas cubiertas o ubicación de los médicos cubanos. Las instituciones aseguran que estos datos corresponden a quien gestionó su contratación, la cual es considerada como un servicio de colaboración externa.
De acuerdo con estimaciones de EL UNIVERSAL, el programa ha costado 2 mil 19 millones 98 mil pesos desde 2022, cifra que incluye traslados con chofer, hospedaje equipado, dieta especial tres veces al día y atención personal permanente. Sin embargo, no hay información sobre cuánto de ese monto corresponde al salario de cada médico.
El esquema de cooperación internacional contempla tres etapas de evaluación —inicial, intermedia y final— para medir calidad y satisfacción del paciente, pero las dependencias desconocen si dicho proceso se ha realizado.
