DEL Pueblo Mágico a la Riqueza Mágica. Por más que intente justificarse, la compra de una propiedad de mil 200 metros cuadrados a un precio de 12 millones de pesos en Tepoztlán por parte del senador Gerardo Fernández Noroña nada más no concuerda con los conceptos de austeridad y justa medianía que supuestamente rigen en la 4T y con sus encendidos discursos contra el enriquecimiento de sus adversarios políticos.
VAYA ironía que el legislador morenista que vivía en una vecindad sea ahora, gracias a la Cuarta Transformación, el feliz dueño de una casona que bien podría llamarse la Quinta Noroña.
EL JEFE de la fracción mayoritaria, Adán Augusto López, está más que agazapado como si una barredora le hubiera pasado por encima; la efusiva senadora chihuahuense Andrea Chávez, que tenía una gran influencia en la fracción, parece que no le da órdenes ni a sus mascotas; y el poblano Nacho Mier pierde más tiempo peleándose con su paisano, el gobernador Alejandro Armenta, que arreglando entuertos en el Senado.
POR ESO hay quienes se preguntan: ¿y quién manda ahí?
POR CIERTO, de pronóstico reservado pinta para ponerse la elección de mañana en la plenaria de Morena para decidir quién será la senadora que presida la Mesa Directiva a partir del 1 de septiembre y durante el segundo año de la actual Legislatura.
POR LO QUE se sabe, hay tres finalistas: Laura Itzel Castillo, Guadalupe Chavira y Verónica Camino Farjat, quien tiene en su contra el hecho de no ser una morenista “químicamente pura”, pues fue militante del PRI.
LA DUDA que muchos tienen es si los 67 senadores morenistas van a votar de manera libre o si recibirán línea desde Palacio Nacional… o desde Palenque.
MAL CAYÓ en círculos cuatroteístas el hecho de que la UNAM vaya a otorgar un doctorado honoris causa a Julio Frenk, ex secretario de Salud en el sexenio de Vicente Fox.
Y NO SÓLO porque trabajó para un gobierno panista, también porque ha sido una de las voces más críticas y atinadas sobre la forma en la que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador manejó la pandemia de Covid-19 y, en general, el sistema público de salud.
A VER si los diputados de la 4T no le pasan la factura al rector Leonardo Lomelí a la hora de aprobar el presupuesto 2026 de la Universidad Nacional.