Nos cuentan que como la iniciativa presidencial en materia de desaparición forzada se aprobará la próxima semana vía fast track, la presidenta de la Comisión de Gobernación en el Senado, la morenista Margarita Valdés, en vez de convocar a un parlamento abierto para discutir un tema tan delicado y de interés nacional, propuso escuchar a las madres buscadoras, pero “que ellas me busquen, ahí está mi página oficial”. “Sensibilidad” con las víctimas, la marca de la casa.

En Morena están muy enojados con el líder del PT, Reginaldo Sandoval. El enojo de los morenistas con don Reginaldo es porque aseguran que no solo no hizo nada por impedir que sus legisladoras y legisladores votaran en contra de desechar la solicitud de desafuero del diputado Cuauhtémoc Blanco, sino que apoyó a sus compañeras y compañeros en el sentido de su sufragio. Nos aseguran que desde aquel momento, el coordinador de la bancada de Morena, Ricardo Monreal, y otros líderes morenistas en San Lázaro, no le toman las llamadas a Sandoval. Así que por permitir a los miembros de su bancada que ejercieran un voto libre, ahora le aplicaron como castigo la ley del hielo. Qué creía el petista: ¿que se mandaba solo? ¿que su bancada podía votar como quisiera?

En una elección en la que los partidos políticos no pueden meterse, pero en la que sí podrían importar los apoyos de los actores nacionales del movimiento de la 4T, nos hacen ver que Margarita Darlene Rojas Olvera, una de las aspirantes a ministra de Suprema Corte de Justicia de la Nación, que defendió desde el principio la reforma al Poder Judicial, cuenta con el apoyo de la presidenta nacional de Morena, Luisa María Calderón. Este soporte, nos dicen, no es cosa menor, pues, aunque no hay una gran expectativa de que la población salga de manera masiva a votar el 1 de junio, lo que sí es un hecho es que los militantes y simpatizantes de Morena sí acudirán a las urnas y en ese caso el apoyo de la presidenta del partido tiene su valor.

Algo está muy mal en la seguridad dentro de la sede del Senado de la República cuando se roban una cámara de televisión del Canal del Congreso. El hurto ocurrido el pasado viernes fue captado por las cámaras de videovigilancia del recinto. En las imágenes se observa a un sujeto ingresar a la sala de prensa, que se ubica en el sótano 2 del inmueble, y caminar directamente hacia el lugar donde se encontraba la cámara, que supuestamente estaba en un sitio seguro, pero se desconoce cómo logró introducirse y salir tan campante con el aparato en su poder. Nos hacen ver que si los senadores no pueden encargarse de la seguridad de su propio recinto, cómo podrían ayudar a mejorar la seguridad del país. ¿Estará haciendo algo al respecto el mandamás del Senado, Adán Augusto López, o está distraído en otros temas?

Bajo Reserva

Bajo Reserva es elaborada con aportaciones de periodistas y colaboradores de El Universal previamente verificadas.

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