Nissan Motors decidió suspender los nuevos pedidos hacia Estados Unidos de dos modelos fabricados en México y revertir el recorte de producción previsto en su planta de Tennessee, luego de la entrada en vigor de los aranceles automotrices impuestos por el presidente Donald Trump.
La automotriz japonesa confirmó que detendrá temporalmente los envíos del Infiniti QX50 y QX55 ensamblados en la planta COMPAS de Aguascalientes, mientras que mantendrá dos turnos de producción del modelo Rogue en su planta de Smyrna, Tennessee, donde originalmente tenía previsto recortar personal y operación desde abril.
“Mantendremos dos turnos de producción del Nissan Rogue en nuestra planta de Smyrna manteniendo un volumen más localizado en EU, libre de los nuevos aranceles automotrices”, indicó una portavoz de la compañía a la agencia EFE.
Nissan explicó que actualmente cuenta con suficiente inventario en sus tiendas minoristas en Estados Unidos, por lo que seguirá evaluando el impacto de las tarifas y las necesidades del mercado para definir próximos ajustes en su producción.
La compañía japonesa produce en México una parte importante de sus vehículos destinados al mercado estadounidense. Sin embargo, la decisión de Trump de elevar del 2.5% al 27.5% los aranceles a vehículos y autopartes importados ha forzado a varias marcas a replantear su estrategia de fabricación y exportación.
Los modelos Infiniti QX50 y QX55 que dejarán de exportarse por ahora desde Aguascalientes seguirán produciéndose para otros mercados, precisó Nissan.
Como parte de su reestructura global bajo la dirección del presidente Iván Espinosa, la firma también anunció que dejará de fabricar vehículos en Argentina y consolidará la producción de pickups en México a partir de 2026.
Las acciones de Nissan cayeron 5.17% este viernes en la Bolsa de Tokio, tras una baja del 3.68% en la jornada previa, reflejo de la incertidumbre generada por las medidas proteccionistas de Washington.