Un productor de Televisa en la nómina de los Zetas. No es una serie de Netflix ni una novela de narcos. Es la historia real de Efrén, quien, desde su posición en la televisora local de Piedras Negras, se encargaba de censurar noticias incómodas para el crimen organizado y, de paso, repartir dinero entre periodistas para que hicieran lo mismo.

Matar periodistas es escandaloso, pero comprar su silencio es mucho más eficiente.

Efrén no era cualquier operador.

Desde su puesto en la televisión local de Piedras Negras, filtraba, borraba y manipulaba la información según las necesidades del cártel.

Si una masacre ocurría en la zona, la orden era clara: aquí no ha pasado nada. Y si había que suavizar la imagen de algún capo, bastaba con editar la historia.

Todo por el bien del negocio, por supuesto.

Pero si esto pasó hace más de una década, la pregunta es inevitable: ¿seguimos igual? Porque, casualmente, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya dijo que “México está gobernado en gran medida por los cárteles, especialmente ahora”.

¿Exagerado? Quizá. ¿Ficticio? No tanto.

En su noticiero de anoche, Loret se pregunta incrédulo por qué no es un escándalo nacional las declaraciones del mandatario gringo.

¿Cuántos Efrén se necesitarían operando en el país?

La infiltración del narco en la política es evidente, pero, ¿y en los medios?

El problema es que la censura ha evolucionado. Ya no solo se trata de ocultar noticias, sino de controlar la narrativa.

No hace falta desaparecer reporteros si puedes moldear la información desde dentro.

Se paga, se negocia y, si es necesario, se edita la realidad a conveniencia. Así es como se gobierna el discurso público sin levantar sospechas.

Es lo que saben hacer muy bien en palacio. Gobernar no tanto, pero manipulando la opinión pública son buenos.

Si hacemos un mapa, sería sencillo: ocurre la tragedia, se manda a los bots de redes a hacer narrativa, se refuerza en la mañanera siguiente y se legitima en los grandes medios, que a modo de cobertura, le dan el brillo final a esa narrativa que oculta la verdad.

Y así nos tendrían, bailando al son.

Fuente: Milenio

Juan Luis Parra

Juan Luis Parra es licenciado en Mercadotecnia, diseñador web y programador con más de 8 años de experiencia. Director de SonoraPresente y fundador de AgenciaSP, actualmente lidera proyectos de publicidad y diseño en varias industrias. [email protected]

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