Manlio Fabio Beltrones: el regreso

Manlio Fabio Beltrones es el último de los grandes priistas en activo. El eterno líder de las bancadas priistas en el Congreso de la Unión está de regreso en la esfera política, con todo lo que eso significa.

Oficializado como aspirante al Senado por el PRI, Manlio Fabio es visto como una urgencia para la oposición, no solo por su experiencia política-electoral y por sus bien aceitados lazos con todas las fuerzas políticas, sino porque su nombre dentro de la oposición sigue teniendo mucho peso y respeto.

Ninguno de los dos jóvenes políticos presidentes del PRI y el PAN pueden regatearle nada, por lo que van a seguir las directrices del sonorense de 71 años, quien sigue manteniendo influencia en el Senado a través de su hija Silvana Beltrones.

El regreso a escena del otrora gobernador, senador y diputado ha acaparado la atención de la opinión pública, pero para entender cuál es la razón del retorno o cuál será el papel que desempeñará en el panorama político, vale la pena preguntarse lo siguiente: ¿Beltrones realmente se fue?

A la luz de los hechos, parece que la respuesta apunta a que el eterno parlamentario, de alguna manera, ha mantenido influencia en su partido, y adicionalmente en la relación que éste tiene con el actual gobierno y con Morena.

Hay muchos rastros de los vínculos que Beltrones ha mantenido con el presidente del PRI, Alejandro Moreno, y con el exsecretario de gobernación, Adán Augusto López.

De entrada, entre los priistas a los que Manlio Fabio impulsó de manera personal para que llegaran a gobernar sus respectivos estados se encuentran el propio “Alito” Moreno en Campeche y Rubén Moreira en Coahuila; éste último esposo de la secretaria general del PRI, Carolina Viggiano.

Asimismo el elegido para sustituir a Miguel Ángel Osorio Chong como coordinador de la bancada del tricolor en el Senado fue el guerrerense Manuel Añorve Baños, un muy cercano operador de Beltrones durante su etapa previa como legislador y cuando asumió por un breve lapso la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional.

Indagando un poco más en el organigrama del CEN que hoy encabeza Alito Moreno, se encuentran más operadores cercanos a quien por primera vez desde hace más de 30 años se someterá a un proceso de votación directa; ahí está el caso de María Esther Scherman Leaño, la actual titular de la Comisión Nacional de Ética Partidaria del PRI.

Del lado de los vínculos que Manlio Fabio tiene con la 4T también están una serie de indicios que lo conectan, por lo menos en algún momento, con el tabasqueño Adán Augusto López; el más sonado fue el respaldo que mostró a las aspiraciones del exgobernado el expriista y todavía “beltronista” Alejandro Canek Vázquez.

Se suma también el caso del actual delegado de la Secretaría de Gobernación en Nuevo León, Héctor Gutiérrez de la Garza, considerado junto con Manuel Añorve uno de los más cercanos asesores de Manlio Fabio Beltrones. Gutiérrez de la Garza fue colocado en esa posición por el también gobernador con licencia tabasqueño; en especifico para operar su acercamiento con los poderosos empresarios de esa región.

La relación que Beltrones llegó a forjar con Adán Augusto fue de mucha utilidad para que en el 2021, cuando el morenista tomó las riendas de la política interna del país, se desactivaran en la FGR las investigaciones sobre los 10.4 millones de dólares que Silvana Beltrones presuntamente “escondió” en Andorra. Abundan versiones de que Adán Augusto intercedió por el priista y su familia directamente con Alejandro Gertz Manero.

Los datos aquí vertidos parecen vaticinar que, una vez que Claudia Sheinbaum ha cerrado la puerta en repetidas ocasiones a una eventual reunión con Alejandro Moreno, el presidente del PRI llama a uno de sus mentores para construir una relación con lo que considera otra ala de influencia dentro del gobierno: denostada prácticamente por la candidata a presidenta, pero rescatada por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

En medio de los escándalos al interior del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que lleva Zoé Robledo, llama la atención la posición de Rafael Villegas Torres, quien pese a su falta de experiencia en el servicio público y en el ámbito de las contrataciones de gobierno, ocupa el cargo de jefe de División de Transportes y Operación, donde se encarga de otorgar contratos a los proveedores de todo tipo de vehículos en el Instituto, sean estos montacargas, ambulancias, vehículos utilitarios o cualquier otro. Su firma aparece en múltiples procesos de adquisición.

Fuentes internas denuncian que el Órgano Interno de Control del IMSS le sigue los pasos, pues se dice que ha favorecido a empresas con contratos millonarios, lo que pudo haber generado severas consecuencias para el IMSS y sus derechohabientes, mismas que se traducen en fallas, retrasos y otras irregularidades. La trayectoria profesional de Villegas Torres es muy corta. De acuerdo con su declaración patrimonial, antes de integrarse al IMSS en 2020 como jefe de División Operativa, se desempeñó como docente en la Universidad Privada del Sur de México. Y hasta ahí.

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