López Obrador perdió la batalla por el control de la Corte, pero no la guerra

El presidente López Obrador perdió ayer una batalla, pero no la guerra por avanzar en el control de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Si bien el Senado rechazó ayer la terna morenista que López Obrador envió para cubrir el espacio que dejó libre en la SCJN el exministro Arturo Zaldívar para unirse a Sheinbaum, la Constitución le otorga la facultad de enviar una segunda terna. Si de nuevo es rechazada, entonces ocupará el cargo la persona que, dentro de dicha terna, designe el Presidente (artículo 96 de la Constitución).

La terna rechazada la integran Bertha María Alcalde, hermana de la secretaria de Gobernación; Lenia Batres, hermana del jefe Gobierno de la CDMX, y María Estela Ríos, consejera jurídica de la Presidencia. Ninguna alcanzó la mayoría calificada requerida para ser elegida como ministra por un plazo de 15 años, a pesar de que se realizaron dos rondas de votaciones. Su cercanía con López Obrador las hacía inviables para la oposición.

En la segunda ronda votaron 113 senadores. No se entregaron 14 boletas. Bertha Alcalde logró 68 votos a su favor; Lenia, tres, y Ríos, dos. Se registraron 40 en contra. Se requerían 76 votos para alcanzar la mayoría calificada. A la hermana de la secretaria de Gobernación le faltaron ocho votos. En los corrillos del Senado se da por hecho que formará parte de la segunda terna. Por más que se esforzaban los senadores oficialistas en calificar de “elucubraciones” la versión de que el Presidente intenta colonizar la Corte, la oposición no quitó el dedo del renglón. Y es que el propio López Obrador declaró en la mañanera: “Las tres están muy vinculadas con nosotros”.

El temor de las bancadas del PAN, PRI, MC y PRD lo sintetizó la senadora del azul, Josefina Vázquez Mota: “Una Corte sin independencia nos garantiza el abismo de un poder dictatorial”.

* En la ronda definitiva no votaron Gina Andrea Cruz Blackledge, del PAN; Raúl de Jesús Elenes Angulo, de Morena; Dante Delgado, de MC; Carlos Aceves del Olmo, del PRI; Arturo Bours Griffith, de Morena; Marta Márquez, del PT. Bertha Caraveo, de Morena; Ismael García Cabeza de Vaca, del PAN; Roberto Moya Clemente, del PAN; Nadia Navarro, del PAN; Indira Kempis, de MC; Nestora Salgado, de Morena; Claudia Ruiz Massieu, sin partido, y Jaime Bonilla, de Morena. Sabemos que las ausencias son parte de la estrategia para facilitar una mayoría calificada. Varios de los que no votaron andan lejos: en la Cumbre por el Clima en Dubái.

La elección de quien se integra como ministra es de las decisiones más importantes, no sólo para el Senado, sino también para el país, como lo hizo notar el panista Damián Zepeda. “Lo es en cualquier momento, pero mucho más en el que estamos viviendo. De que exista una Corte imparcial, independiente y autónoma depende que continúe existiendo la división de Poderes”, subrayó. La morenista Antares Vázquez calificó de “simulación de la derecha”, los reclamos de Damián. “¿Y cuándo ha sido la Corte independiente de los presidentes antes de 2018?” cuestionó, en tono burlón. ¿Pues no que los de Morena son diferentes? Es pregunta.

El suspenso sobre si se alcanzaba o no la mayoría calificada se mantuvo hasta el final. Rumores iban y venían. Senadores de oposición llegaron a decir que Bertha Alcalde ya lo había logrado. Pero Emilio Álvarez Icaza, del Grupo Plural; Miguel Mancera, coordinador del PRD, y el propio Julen Rementería, jefe de la bancada panista, sostenían lo contrario. Estaban en lo cierto.

 

El fantasma de Ernestina Godoy, fiscal de la CDMX, planeó durante toda la sesión. “No es una terna. Son cuatro con la fiscal capitalina·”, nos decía, en corto, un senador que pidió el anonimato. Está convencido que la “fiscal espía” —así la llamó— no será ratificada en el cargo por el Congreso local —el oficialismo tampoco tiene allí mayoría calificada—. Vaticina que será parte de la segunda terna que envíe el Presidente a la Cámara alta.

* El senador de MC, Dante Delgado, es uno de los que no pasó lista. Anda en Monterrey como auxiliar en el entuerto que trae el gobernador de Nuevo León y precandidato presidencial único de MC, Samuel García.

Samuel pretende usurpar al Congreso local, dominado por legisladores del PRI y del PAN, la facultad de designar cómo gobernador interino a un incondicional. Pero el Congreso local, sin el aval de Samuel, ya nombró al interino que ocupará el cargo seis meses, a partir del 2 de diciembre: El vicefiscal, Luis Enrique Orozco.

Ese día, el candidato fosfo-fosfo deja de ser nuevamente gobernador para irse a su precampaña en pos de la Presidencia. El emecista culpó a Alito de lo ocurrido. Dice que ya tenía un acuerdo con los diputados locales que el jefe nacional priista “reventó”.

Es noticia ahora