¿Y si el plan de AMLO es legalizar las drogas?

Escucha el podcast en:

A los partidos políticos y al Ejército, ni todo el amor ni todo el dinero. Ambos han fallado y nada aportan a la seguridad de los mexicanos. Al contrario, están en el ojo del huracán porque se piensa que parte de ellos brindan protección al crimen organizado.

Pero amor con amor se paga. Claro, siempre que se refleje en la nómina. Así, los partidos dispondrán el año entrante, para negociar con la política, con la cantidad de 6 mil 223 millones de pesos. Y el presupuesto para defensa en este año, considerando a la Secretaría de Seguridad, Guardia Nacional y la Secretaria de la Defensa Nacional, suma más de 230 mil millones de pesos.

Mientras el país se militariza, la violencia aumenta y ya adquiere tintes de terrorismo. Es la escuela que dejó el “culiacanazo” del 17 de octubre de 2019, cuando el Cártel de Sinaloa doblegó al gobierno mexicano que intentaba ejecutar una orden de un juez estadounidense para capturar a Ovidio Guzmán López, quien fue liberado luego de una serie de enfrentamientos y bloqueos de vialidades en Culiacán. Enormes torres de humo saliendo de vehículos en llamas y grupos armados apoderándose de la ciudad fue el escenario de guerra en la capital sinaloense.

Recientemente vimos que esa enseñanza se afinó, con civiles asesinados, narco bloqueos, autos incendiados y asaltos a comercios, en Jalisco, Guanajuato, Ciudad Juárez y Baja California.

Ya es común ver escenas de guerra en los ejercicios militares del narcoterrorismo. Al presidente se le calentó toda la plaza. Y lamentablemente se aferra a su rebasada e inoperante estrategia de abrazos, no balazos.

¿Cómo inició esta revuelta del crimen organizado?

Nadie lo sabe.

Pero para algunos especialistas es resultado de un viraje silencioso del gobierno mexicano, presionado por el de Estados Unidos.

El gobierno de la 4T se encuentra bajo la lupa ciudadana porque la población se siente insegura. Pero ¿y si la real intención es, como en el régimen de Lázaro Cárdenas, legalizar las drogas?

Las versiones van y vienen. Casi todas en el sentido de que Andrés Manuel López Obrador pretende instaurar una tiranía. Empero, las modificaciones constitucionales pudieran orientarse a legalizar las drogas, no nada más la mariguana, sino el resto, como la cotizada heroína, cocaína y ya encarrerados hasta las metanfetaminas.

Ya existe un antecedente histórico:  Por allá entre enero y febrero de 1940 Lázaro Cárdenas publicó el Reglamento Federal de Toxicomanías, que legalizaba las drogas y autorizaba a los médicos a recetar narcóticos a la población adicta.

El revolucionario cambio incluía el establecimiento de clínicas ambulatorias para tratar a los adictos como enfermos, no como criminales.

Por ello fueron despenalizadas la venta y compra de pequeñas cantidades de drogas, incluidas la mariguana, cocaína y heroína. Los que cayeron a prisión por traficar estos enervantes fueron liberados.

Como todo el comercio de las drogas era legal hubo una reducción de precios: La morfina del gobierno se vendía a 3.20 pesos el gramo, precio que en la calle se cotizaba entre 45 y 50 pesos. Además el mercado callejero ofrecía el producto diluido con lactosa, carbonato de sodio y quinina. Un gramo puro costaba cerca de 500 pesos.

¿Pero qué paso?

La aventura fue efímera: El 7 de junio de 1940 el gobierno declaró que por la escasez de cocaína y morfina, debido a la Segunda Guerra Mundial, el plan dejaba de funcionar. Al mes siguiente se introdujo de nuevo la antigua legislación punitiva de 1931.

El autor de la iniciativa, o sea el hombre que convenció a Lázaro Cárdenas, fue el doctor Leopoldo Salazar Viniegra, un médico que había estudiado psiquiatría y neurología en Francia.

López Obrador inició su presidencia con un perdón político a los barones de las drogas. Incluso su frase adquirió fama nacional: Abrazos, no balazos. Y los decomisos de enervantes disminuyeron a un nivel nunca antes visto, sobre todo de cocaína y heroína.

Como sabemos AMLO es un ferviente admirador de “Tata Lázaro”, el presidente que se atrevió a legalizar las drogas, con lo cual bajó la violencia, los delitos y los precios de enervantes. Pero al parecer no resistió la presión de Estados Unidos.

Pero el tiempo se agota. Si ese fuese el plan, la primera fase ya estaría finalizada: Crear psicosis. La segunda parte sería la batalla en el Legislativo. Ante este panorama la pregunta flota en el aire: ¿El plan es legalizar las drogas?

Add New Playlist