En México existirá la corrupción y el tráfico de influencias dentro de la política, hasta que se legalice el lobbying. Pero ¿qué significa este anglicismo? La palabra lobby, que en Inglés significa vestíbulo, se refiere a grupos de presión que buscan defender intereses. Durante la Guerra de Secesión, el General Grant estuvo instalado en el vestíbulo (lobby) de un hotel de Washington que estaba permanentemente lleno de personas que defendían intereses de distintos grupos, de ahí el término.

Dentro de la práctica defensiva de intereses, se encuentran métodos legales, como la negociación e ilegales como los sobornos y chantajes. En Estados Unidos es permitido en su sistema político, en México por otro lado es un delito. Y como sucede en con las drogas, una cosa es que sea ilegal y otra, que no suceda. En la política mexicana se sabe que nada es casualidad, que todos tienen jefes, intereses y organizaciones detrás.

En mayo de 2015, al menos 20 países de distintas regiones del mundo ya contaban con alguna regulación nacional específica sobre lobby. A pesar de que generalmente es en las regiones más industrializadas donde suele haber regulaciones sobre lobby, éstas son importantes para cualquier país: en todo el mundo, incluso en países en desarrollo, los escándalos relacionados con el lobby muestran la necesidad de los países modernos en legalizarlo.

La clave del éxito de un país es que el gobierno sea conformado por ciudadanos que tengan autenticas ganas de hacer las cosas bien, y una vez se contamine por la politiquería, dejar su puesto de representación popular y que venga el siguiente. Si en lugar de políticos profesionales, tuviéramos analistas financieros, ingenieros e intelectuales a cargo del país, definitivamente México sería otro.

Continuidad en las decisiones tampoco haría daño, nuestro sistema sexenal nos limita al hacer proyectos de gran tamaño. De ahí es que nuestro país está lleno de elefantes blancos que sólo sirvieron para tirar dinero a la basura.

Mientras los idealistas y soldados de los partidos se pelean todos los días en redes sociales, sus políticos y representantes populares conviven y negocian. ¿Por qué? Simple, en la practica de la política, hecha por políticos profesionales, son solo negocios. Hoy somos enemigos, mañana somos compañeros de gabinete. Mientras personas que entregan su vida a perseguir el poder como único objetivo, nuestro país seguirá deambulando entre izquierda y derecha sin cumplir ninguna meta. Si seguimos así estaremos más lejos de la economía norteamericana, y más cerca de las dictaduras sudamericanas.