Sonora tiene semáforo de riesgos para reinicio de actividades no esenciales

Hermosillo.- Científicos de centros de investigación y universidades elaboraron un semáforo de riesgos para la reanudación de actividades no esenciales en Sonora.

El documento denominado “Hacia un protocolo de reactivación económica en Sonora ante la pandemia Covid-19” consiste en la semaforización del riesgo de contagio que representan actividades económicas.

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) indicó a través de un comunicado de prensa que el color verde representa un valor bajo; amarillo significa promedio; naranja alto y rojo es muy alto.

La reanudación de actividades económicas en la pandemia de Covid-19 es un tema delicado, pues sin bases científicas se podría desperdiciar la ventaja alcanzada durante el confinamiento para reducir el contagio y la saturación de los servicios de salud.

En la elaboración del documento con directrices de riesgos sobre la reactivación económica de empresas de rubros no esenciales en Sonora, participaron investigadores del CIAD, además de El Colegio de Sonora (Colson) y la Universidad de Sonora (Unison).

Los participantes se apoyaron en el Directorio de Unidades Económicas (Denue) del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) y analizaron sectores como agricultura, ganadería, pesca, minería, generación de energía eléctrica y gas.

Asimismo, construcción, manufactura, comercio minorista y mayorista, servicios profesionales, servicios de hospedaje, entretenimiento y preparación de alimentos, entre otros.

Para el diseño del semáforo se construyó un indicador de riesgo que considera factores sociales y biológicos como edad, distancia entre individuos en espacios de trabajo, la interacción y exposición entre personas ocupadas.

Además, el tamaño de la población de las empresas o negocios y también se consideró la contribución de las empresas al Producto Interno Bruto Estatal (PIBE) y la generación de empleos.

En el documento, el grupo de académicos también presentó una serie de recomendaciones que tienen como antecedente las experiencias de China, Italia, Alemania y Estados Unidos, que al haber reportado contagios dos meses antes que Sonora, ya han empezado el desescalamiento comercial.

Entre los hallazgos, destaca que el sector informático y de telecomunicaciones presenta menor riesgo de contagio, mientras que el asociado con servicios de salud es el más propenso al virus por su labor que los obliga a exponerse a personas enfermas.

El riesgo de transmisión es menor en aquellos espacios de trabajo donde conviven menos individuos; cuando en un negocio hay más de diez personas trabajando simultáneamente, es más probable que el semáforo cambie de amarillo (riesgo promedio) a naranja (riesgo alto).

Asimismo, el semáforo aumenta a rojo (riesgo muy alto) cuando se supera el aforo de 50 individuos, pero eso varía dependiendo del tipo de comercio.

En representación del grupo de académicos, Vidal Salazar Solano, investigador del CIAD, expuso que el semáforo no considera movilidad urbana, aforo, trayectoria casa-trabajo y puntos de reunión.

Es decir, aclaró, no es un indicador “dinámico” -movimiento de la población- sino “estático,” basado en la empresa y en algunas de sus características, como único punto de interés.

La matriz de ponderación de riesgos es solo una guía y corresponde a las autoridades estatales definir la ruta de reapertura de actividades, así como la supervisión de la implementación de medidas sanitarias preventivas en cada una.

Es de alta relevancia que la ciudadanía lleve a cabo prácticas de higiene rigurosas y reduzca su movilidad social solo a lo imprescindible, ya que la pandemia no ha terminado.

Es importante destacar que, aunado a este esfuerzo, científicos del CIAD, el Instituto Tecnológico de Sonora (Itson) y la Unison elaboraron un documento titulado “Lineamientos para la operación de empresas con actividad no esencial durante la contingencia por Covid-19”.

Ese documento consta de protocolos sanitarios para ayudar a las pequeñas, medianas y grandes empresas a implementar sus procedimientos de vuelta a las operaciones.

Rosa Angélica Fimbres/AIM