Buscan desestabilizar gobierno de Claudia Pavlovich

José Luis Parra

Fuerzas internas y externas pretenden desestabilizar el gobierno de Claudia Pavlovich, por lo pronto con las marchas contra el gasolinazo, toda una estrategia del PAN Sonora y sus principales operadores políticos y financieros, que además cuentan con el apoyo de sus refuerzos foráneos, los gobiernos de Baja California y Chihuahua.

¿Por qué la participación de Baja California?

Porque su gobernador, Kiko Vega (que en su tierra lo doblaron las marchas de protesta por el agua y el gasolinazo), busca trasladar sus broncas a Sonora para desviar la atención de su descarada corrupción que ya es conocida a nivel nacional.

Por eso los grupos del PAN encabezados por los Búrquez Valenzuela y Javier Gándara, junto con los padrecistas, están atacando a Sonora por dos frentes y bastiones panistas. La estrategia azul podría no ser detectada aún por los operadores del gobierno de Claudia. Lo que está comprobado es que los enemigos buscan presionar a Claudia Pavlovich al punto de que busque ayuda de sus aliados.

O bien que en determinado momento la gobernadora sonorense ceda posiciones a grupos del PAN o deje de investigar los casos de corrupción de Guillermo Padrés y grupos del PAN.

El ataque proveniente de Chihuahua es fácil de desmenuzar: El actual gobernador de aquél estado, Javier Corral, fue senador junto con Claudia. Ella era la secretaria de la Comisión de Comunicaciones y Transportes. Como tal operaba la reforma en comunicaciones promovida por el presidente Enrique Peña Nieto, junto con estrategas del PRI. Obviamente Corral Jurado se oponía a esa reforma.

Estas son las causas y el origen de los planes de desestabilizar el gobierno de Claudia Pavlovich por parte de los gobiernos de Baja California y Chihuahua, junto con los grupos fuertes del PAN Sonora.

Por todo esto no se entiende la permanencia de panistas en el actual régimen, ya que está comprobado que desde sus posiciones filtran información delicada para fortalecer su causa.

Uno de los panistas infiltrados más notables es el director de Copreson, Enrique Ruiz (incondicional de Pancho Búrquez), quien llegó a ese puesto gracias a su suegro, Germán Tapia, gurú del panismo sonorense desde hace muchos años.

Ruiz, desde su puesto, maneja un respetable poder y buena lana, ignora a su jefe, el secretario de Economía Jorge Vidal y se da su tiempo para grillar el gobierno de Claudia. Al enemigo lo tienen en casa y lejos de eliminarlo lo siguen consintiendo.

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