“Yo no debí ir a la cárcel, soy inocente”: Kassandra

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“La verdad no tengo ningún coraje, ellos saben sus manejos y ya más adelante la justicia me dará la razón, mi proceso ya lo están viendo mis abogados, ellos son los que van a decir y seguir luchando para mi libertad total, la verdad yo no tengo coraje, adentro lo que sentía era tristeza”.

Fueron las palabras de Kassandra al compartir por primera vez su experiencia tras ser acusada y encarcelada 21 días por el delito de robo equiparado.

Su andar era con desconfianza, como si las calles del centro de Hermosillo fueran desconocidas para ella, la sensación de que todavía estaba dentro del penal brotaba de repente y nerviosa preguntaba a su hermana si verdaderamente había recuperado su libertad.

“Yo siempre fui fuerte, yo no tenía por qué haber estado ahí porque era inocente, ahorita que estoy afuera siento felicidad, pero tengo momentos en los que dudo si estoy afuera o sigo en los patios del Cereso con las demás reclusas”.
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La joven de 22 años, por desconocimiento de la ley fue aprendida al haber aceptado un PlayStation robado en la casa de empeño First Cash para la que trabajada y desde el 21 de septiembre llevaba por determinación del juez, su proceso bajo prisión preventiva, hasta este miércoles por la tarde que salió libre tras una modificación en la medida cautelar impuesta.

Justicia para su caso, todavía no hay, expresó, pues la medida que se le dio por hacer los que sus superiores en su trabajo le habían indicado, fue muy severa, ella asegura que no fue correctamente capacitada con base a la nueva ley que regula la operación de las casas de empeño, aprobada en Sonora en junio de este año.

“Todavía no se hace justicia, tengo una próxima audiencia el día 29 de diciembre, que ya es cuando van a decidir si soy o no inocente, justicia completa no ha habido porque sigue el proceso, pero sí logro un avance porque hicieron que llevara mi proceso en libertad”.

Lo que más anhela ahora Kassandra es quedar completamente exonerada de culpa, dado que su proceso continúa como indiciada por dicho delito y aún queda por conocer el veredicto final del juez, quien decidirá si va o no a la cárcel.

La pena que podría alcanzar la joven en caso de encontrársele culpable, es de 3 a seis años de prisión.

Quiere olvidar, comenzar a estudiar  y seguir educando a su hijo

Sus prioridades de adolescente a la etapa adulta han cambiado, a los 18 años al haber concluido la preparatoria, Kassandra decidió dejar los estudios para comenzar a trabajar.

Su primer empleo fue en una tienda Coppel donde duró dos años y posteriormente ingresó a la casa de empeño donde trabajó por ocho meses.

Ahora ve la vida distinto, comprende la importancia de seguir con su formación profesional, más adelante dijo, planea ingresar a los estudios de nivel superior para dedicarse a la docencia. Maestra de matemáticas es la profesión con la que se visualiza en unos años más.

“Quiero retomar mis estudios, me gustaría ser maestra de matemáticas y seguir adelante con mi hijo, tengo el apoyo de mi familia quien nunca me abandonó en todo este proceso“.

Kassandra comenzará a trabajar los próximos días en la empresa gasera Servi Gas, la cual le ofreció trabajo aun estando en prisión pues el dueño se enteró de su caso y confió desde entonces en su inocencia.

Oferta que contribuyó a que el juez cambiara la medida cautelar y le permitiera salir de prisión, pues el compromiso laboral la mantendría dentro de la ciudad.

“Ya nada más tengo que agradecer a toda la gente que apoyó a mi hermana, la que estuvo ahí siempre al pendiente, solo me queda agradecer y seguir adelante, ya tengo un trabajo seguro y sé que vendrán más oportunidades en mi vida”.

Dentro del penal tomó cursos de costura y convivió con algunas reclusas.

Su estancia en el Centro de Readaptación Social fue dura, pues sabía que su actuar no había sido incorrecto para ser privada de su libertad, estando recluida opto por tomar talleres de costura y realizar actividad física.

Pudo también convivir con algunas de las mujeres presas, quienes le compartieron experiencias sobre su estadía en el penal.

“Ahí adentro fue una experiencia muy grande, muy fuerte y fea, pero todo nos sirve para reflexionar y hacer las cosas el día de mañana mejor y no volver a caer en lo mismo.

En el tiempo que estivo encarcelada únicamente tuvo oportunidad de ver a su hijo de dos años en dos ocasiones.

Kassandra es madre soltera, actualmente vive con su mamá y viene de una familia de cinco hijos de la que ella es la penúltima por orden de mayor a menor.

Mónica Miranda/La Silla Rota

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