En la foto James Mattis, Secretario de Defensa de los EU

A unas horas de que Estados Unidos reportara el bombardeo en Afganistán, fuentes del Pentágono confirmar a diversos medios norteamericanos que estaban listos para lanzar un ataque contra Corea del Norte si el Kim Jong-un lanza una prueba nuclear en los próximos días. Se consolida así el giro bélico de Trump, recalentando todos los potenciales conflictos.

El régimen norcoreano informó que tenía un “evento” preparado para los próximos días, y fuentes de inteligencia sospechan que se trata de una prueba nuclear. Actualmente Corea del Norte no cuenta con la capacidad balística de lanzar un ataque trasatlántico, sin embargo, sí representa una seria amenaza para su vecino Corea del Sur, quienes son aliados históricos de Estados Unidos.

Se ha especulado que la intención del ataque de hoy con la MOAB, el arma no-nuclear más poderosa en el arsenal norteamericano, se trató de una advertencia al gobierno de Jong-un. Apenas el martes pasado el gobierno de Corea del Norte dijo que estaban dispuestos a emprender una ofensiva nuclear si detectaban una agresión por parte de Estados Unidos en la región, y advirtieron “al traer armas nucleares a la península coreana, los Estados Unidos está amenazando gravemente la paz y la seguridad, y empujando la situación al margen de la guerra nuclear”.

Funcionarios surcoreanos informaron que Estados Unidos consultaría con Seul antes de lanzar cualquier ataque: “Oficiales estadounidense, conscientes de las preocupaciones que tenemos, han afirmado en repetidas ocasiones que se discutirá con Corea del Sur las medidas referentes a Corea del Norte”, dijo el ministro de exteriores surcoreano durante una reunión con el congreso.

El almirante retirado James Stavridis, quien fuera comandante de la OTAN, dijo a la NBC que había dos posibilidades: una, que Corea del Norte hiciera su sexta prueba nuclear, y dos, que Estados Unidos lanzara un ataque desde sus portaaviones en la región. “Hay mucho poder de fuego en camino a la península coreana”, dijo el analista.

Una fuente confidencial al interior de la comunidad de inteligencia informó que hay mucho en juego y que están intentando disuadir a Corea del Norte de realizar otra prueba nuclear y evitar una confrontación, “algo que nunca hemos logrado antes, pero esta vez se está haciendo un gran esfuerzo”, dijo el oficial.

A pesar de que Donald Trump aseguró que respaldaba las decisiones de las fuerzas armadas, analistas han advertido que el presidente podría no haber ordenado el ataque en Afganistán el día de hoy.

FuenteLaPolíticaOnline
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