En la foto Salvador Cienfuegos junto a Francisco Cabeza de Vaca, gobernador de Tamaulipas.

Era una cuestión de tiempo. Los movimientos en el PAN ocurren en silencio, pero la pelea por el control de la estructura sigue caliente. En estas horas Rafael Moreno Valle se anotó una victoria notable, al lograr que 10 de los 11 gobernadores contradijeran la estrategia legislativa de Ricardo Anaya, en torno a la Ley de Seguridad Interior.

La Política Online había adelantado estos movimientos. Por un lado, el lobby que se había abierto desde la Secretaría de Defensa Nacional. La idea de Salvador Cienfuegos era comenzar una presión ahora con ayuda de los gobernadores, en vista del bloqueo que no logra destrabar en San Lázaro.

Por otra parte, en este medio se reveló la celebración que Moreno Valle ya hace en privado: dice a todo aquel que lo quiere escuchar que ya cerró acuerdos políticos con los primeros tres gobernadores panistas que lo apoyan para la presidencial. Son Francisco Cabeza de Vaca, Pancho Domínguez y Carlos Joaquín.

En el CEN no están sorprendidos, pues se trata de los tres mandatarios menos cercanos a Ricardo Anaya. Como sea, la victoria de Moreno Valle pasa justamente por haber conseguido una fractura en un tema picante, como el de seguridad.

Se sabe que en la Cámara de Diputados, el control férreo del grupo está en manos de Marko Cortés, ladero de Anaya. Allí no se quiere dejar pasar la Ley de Seguridad Interior que tanto desean las Fuerzas Armadas sin antes conseguir algo a cambio.

El primer planteo es que se vote a la ley de Mando Mixto a la par, pero LPO explicó también que se intentó colar en el debate la idea de una Reforma Política que incluya la segunda vuelta electoral. En el PRI todavía hay muchas resistencias para habilitar el ballotage, quizás un certificado de defunción para el tricolor.

La cuña está clara. Los gobernadores no pueden especular con la seguridad, pues son los primeros en pagar el costo político de la violencia. Así de claro lo dejó Cabeza de Vaca, vocero de estos 10 gobernadores. El mandatario dijo que para los gobernadores no se puede atar el debate de la Ley de Seguridad Interior al Mando Mixto. Y apuntó contra la bancada de Cortés.

“Creo que es más un tema de voluntad política por parte de los legisladores que tienen que ponerse de acuerdo, pero sí también entender que a quienes nos urge contar con una ley que de garantías a los ciudadanos, pero a la vez un marco normativo a las fuerza armadas para su intervención en el tema de seguridad, es a nosotros, a los gobernadores”. Más claro imposible.

¿Habrá respuesta desde el CEN? ¿Cuál será la postura de Marko Cortés y de Ricardo Anaya? Todavía es una incógnita, pero el mensaje político ya se envió: los gobernadores podría tener un juego propio en una eventual interna para definir la candidatura presidencial para 2018.

FuenteLaPolíticaOnline
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