SAN BLAS.- La detención de su “padrino político” en Estados Unidos por presuntos nexos con el narcotráfico, el exfiscal de la entidad, Édgar Veytia Cambero, conocido también como el fiscal sicario, tiene inmovilizado y prácticamente en silencio a Hilario Ramírez Villanueva, mejor conocido como Layín.

“Veytia es muy amigo de Layín. Lo apoyó hace tres años como candidato independiente para la alcaldía (en San Blas) y ahora por la gubernatura. Es muy sabido que él (el exfiscal) ponía buena lana para sus fiestas. Layín también presumía de su amistad y del apoyo que le daban el fiscal y el gobernador”, comenta un funcionario del municipio de San Blas.

Afirma además que el edil con licencia se jactaba de ser el “plan B” de Veytia Cambero y del gobernador de Nayarit, Roberto Sandoval Castañeda, para el Gobierno de Nayarit, sobre todo por la enemistad de ambos con el candidato del PRI, Manuel Cota

Con esas cartas, añade, “Layín prácticamente ya se sentía con la gubernatura en la bolsa, e incluso ponía como ejemplo el caso de Nuevo León, en donde Veytia apoyó con fuertes sumas de dinero a Jaime Rodríguez Calderón ‘El Bronco’, y decía que eso le iba a garantizar llegar al poder”.

Y es que en San Blas, municipio de la costa nayarita, que ya fue gobernado dos trienios por el polémico empresario empacador de mangos (primero por el Partido Acción Nacional y luego como independiente), se esperaba que Hilario Ramírez Villanueva echara la casa por la ventana en el inicio de su campaña como candidato sin partido político al gobierno del estado.

Muchos creían que Layín –quien se hace llamar en esta campaña “el candidato de los pobres”, así como hace seis años el gobernador de Nayarit, Roberto Sandoval, se autonombró “el candidato del pueblo”– realizaría una verbena popular, como la que hizo el 28 de febrero de 2015 en su cumpleaños, donde gastó 15 millones de pesos.

Pero no fue así. Hilario Ramírez Villanueva parece haber caído en desgracia por el caso Veytia. Apenas fue visto en un concierto de Julión Álvarez, cantante de música grupera, el día del arranque de campañas para la gubernatura, el 3 de abril, y en su página de Facebook subió un spot de 37 segundos. Nada más.

No hubo reparto de dinero en efectivo. No hubo fiesta. No fueron los grandes grupos de música de banda y norteña, como Los Tigres del Norte, El Recodo, Julión Álvarez o Maribel Guardia. No hubo litros y litros de cerveza, cortesía de Layín. El caso Veytia cambió todos los escenarios para el alcalde que “roba poquito”.

La última aparición pública de Ramírez Villanueva fue el pasado 26 de marzo, cuando acudió al Instituto Estatal Electoral de Nayarit (IEEN) para registrarse como candidato independiente. Al día siguiente fue detenido Veytia Cambero. Todos los candidatos se pronunciaron a favor de que se blindara el proceso electoral local ante una posible injerencia de grupos criminales. Sólo el alcalde con licencia guardó silencio.

“A mí que me esculquen”, comentó Hilario Ramírez Villanueva, apenas ayer en conferencia en Tepic, y argumentó que si bien conocía a Veytia, “no financió mi campaña para alcalde ni ésta para gobernador”. Reconoció que él también puede estar siendo investigado por autoridades de Estados Unidos.

Cabe destacar que de acuerdo con la Auditoria Superior del Estado de Nayarit (ASEN), durante su primer periodo como alcalde por Acción Nacional (2008-2011), la alcaldía de San Blas presentó irregularidades por 225 millones 538 mil 957 de pesos, sin que hasta el momento hayan sido solventados esos recursos.

FuenteEl Financiero
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