¿Dónde está la niñez?

Todavía no son mujeres, por lo tanto, aún no deben comportarse como tal. Cada vez es más común ver imágenes y videos de niñas en redes sociales, vestidas como adolescentes, con poses de índole sensual e incluso sexual.

Y ni qué de decir de los varones, que en lugar de jugar con carritos se involucran con material erótico y sexual desde temprana edad y su comportamiento es como el de un puberto con las hormonas por los cielos.

Podrá resultar cómico para algunos, para otros un orgullo. Y hay otros tantos padres que fomentan que la niña o el niño tenga un despertar sexual precoz.

Además de adelantarlo a su edad, de forjarlo a que llegue a una etapa a la que no está preparado ni física, ni mental y mucho menos psicológica y emocionalmente, el pequeño o la pequeña están expuestos a tener problemas de autoestima, comportamiento y también de desarrollo.

Y es que este “fenómeno” a nivel social no solamente se está dando por parte de los padres, también la moda, las redes sociales, las series y películas están impulsando a que los propios infantes despierten a la sexualidad. A esto se le conoce como “hipersexualidad”.

Se comercializa ropa interior sexy para niñas, hay concursos de belleza y publicidad de maquillaje y otros productos “en chiquito”.

A los niños no les ha cambiado la voz y ya tienen experiencias de carácter sexual.

En la actualidad, los menores de edad quieren ser atractivos como lo desean los adolescentes y adultos. El problema es que sin madurez, buscan ser aceptados por los demás, lo que afecta su seguridad y desarrollo integral.

Como lo dijo a Hispan TV Carmen Beltrán, quien forma parte del hospital psiquiátrico infantil Dr. Juan N. Navarro, “cuando hablamos de hipersexualización no debemos perder de vista que la sexualidad es una parte del ser humano, es algo que nosotros vamos a expresar a lo largo de nuestra vida, prácticamente desde que nacemos, forma parte de todo el desarrollo de nuestra identidad sexual”.

“Cada vez son más las niñas que entran en la pubertad, esto nos indica que el camino hacia la preadolescencia se acelera y con él cambios físicos, emocionales, comportamentales y temperamentales, psicológicos y cognitivos. Un proceso de desarrollo que abarca múltiples aspectos y factores”, indicó María Victoria Ropero, Psicopedagoga, especialista en Audición y Lenguaje y actividades de animación sociocultural.

Cuando los niños experimentan esa hipersexualización tienen una “falsa madurez”, comentó Beltrán. Un ejemplo de esto es cuando una niña quiere aplicarse tratamientos faciales (que ni siquiera necesita porque ni a la etapa del acné ha llegado) o cuando los niños buscan ligar en redes sociales.

‘Inocente’ sexualidad

El despertar sexual rodea a los niños, desde juguetes, ropa, videojuegos, hasta el comportamiento de ciertos padres. De hecho, este fenómeno es tal que en 2007, la Asociación de Psicología Americana (APA) dio a conocer un documento en el que se denunció dicha tendencia sexualizadora en la era moderna.

“Este estudio reflejó que las niñas a partir de los cuatro años son bombardeadas con modelos de éxito social que triunfan gracias a sus atributos físicos, a las medidas que el mercado impone, pero no por sus cualidades personales y profesionales. Y 10 años más tarde y lejos de corregirse la tendencia, esta ha ido en aumento”, señaló Olga Carmona, de El País.

Basta con pensar en la época de Halloween, en la que los disfraces sexies para niñas dejaron atrás a las princesas y para dar paso a las enfermeras, policías con botas de tacón y uniformes ajustados, junto con los bikinis.

“Es un fenómeno tan crónico, tan incorporado que a veces los adultos ni siquiera nos damos cuenta: sujetadores con o sin relleno para niñas de ocho años, tacones, tops y minifaldas, heroínas de series con cuerpos de cómic de ‘Manara’, lugares para la celebración de cumpleaños infantiles que proponen concursos de belleza y modelaje con pasarela incluida… Incluso se habla de una precocidad en la llegada de la adolescencia, una etapa desconocida hace pocas generaciones llamada preadolescencia que va encogiendo tristemente la infancia”, profundiza Carmona.

Ahí está el ejemplo de Kristina Pimenova, quien es considerada como la modelo infantil más bella del mundo. Pimenova ya fue portada de Vogue Bambini, modela desde los tres años y trabaja con marcas como Armani y Dolce & Gabbana. Su madre ha sido fuertemente criticada por “sexualizar” la imagen de la pequeña, quien ha posado en fotografías como lo hacen las modelos adultas.

En México, por ejemplo, hay niñas que intercambian favores sexuales, en EE. UU. concursan por alcanzar estándares de belleza y en Francia, el 37 por ciento de las pequeñas desean estar a dieta y hablan sobre cirugías estéticas.

Además, el fenómeno de la hipersexualización durante la infancia también distorsiona el mundo de la sexualidad adulta y el desarrollo hacia la misma no es paulatino o natural.

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