En este última década me he tenido que rendir ante algunos humildes descubrimientos. Casi no puedo creer que ahora estoy viviendo una vida plena con una familia hermosa que contribuí a crear. Pero soy yo.

Sin embargo, antes de este momento de mi vida hubo temas que, literalmente, me tomó años superar.

Uno de estos fue el sexo. Bueno, más bien el sexo en estado de sobriedad… o la ausencia de este.

No estoy segura de haberme dado cuenta de cuánto tiempo pasó desde que me involucré sexualmente con alguien estando completamente sobria… hasta el momento en que estaba a punto de tener esa relación. Esto me cayó como un cubo de agua helada. Estaba a punto de tener relaciones sexuales sin ningún lubricante mental.

Durante años había pensado que estar un poco borracha ayudaba a mi vida sexual, cuando de hecho, hasta cierto punto probablemente estaba apagándola.

Por lubricante mental me refiero a esas cosas que hacemos a veces para relajarnos en momentos íntimos. Tal vez un par de copas de vino, una de alcohol, o quizás algo más dependiendo de la persona. No es la gran cosa, ¿verdad? Excepto si te das cuenta que haces estas cosas cada vez que tienes relaciones sexuales con otra persona, algo que es un gran tema. También puede ser el signo de un problema muy serio.

La automedicación (uso de alcohol o drogas) durante las relaciones sexuales es algo muy real y normal para muchas personas. Durante un tiempo, fue mi afrodisíaco. La razón de este tipo de comportamiento podría ser tan simple como querer reducir las inhibiciones, pero la razón también podría ser más grave, como tratar de escapar mentalmente de un trauma sexual del pasado.

Cualesquiera que sean las razones, es bastante seguro decir que si nunca has tenido relaciones sexuales en un estado de absoluta sobriedad, quizás tengas algunos problemas que resolver. Llegué a esta conclusión cuando finalmente dediqué una buena y profunda observación a la gran cantidad de tiempo que me había estado auto-medicando al momento de tener relaciones íntimas.

Y así, cuando estuve en mi siguiente relación seria con alguien, todo fue muy abrupto.

Cuando la relación progresó sexualmente sin consumir algo de alcohol momentáneamente me apaniqué. No creí que pudiera hacerlo. Me pregunté en secreto si incluso llegaría al orgasmo de esta manera. Pero me aventé a tener sexo en estado de sobriedad.

No creía que pudiera hacerlo. Incluso, me preguntaba en secreto si de esta forma (sobria) podría alcanzar el orgasmo.

Y entonces, ¿qué pasó?

Bueno, fue diferente. Obviamente yo estaba más al tanto de lo que pasaba. También, al principio, me sentí un poco más insegura sobre mi cuerpo, porque no me había desecho de ese incómodo límite como usualmente lo hacía.

Cuando estás borrach@ el sexo es un poco borroso y aparentemente más libre. Cuando estás sobri@ es titubeante, vivo y natural. Definitivamente uno necesita tiempo para acostumbrarse a esto.

Pero me sorprendí. El sexo fue bueno, realmente bueno. Después de más o menos 10 minutos pude sentir cada parte de mí, algo que pensé que no quería.

Pensé que necesitaba estar desconectada de mi mente para tener un sexo maravilloso. Y resulta que no fue tanto así. El sexo en estado de sobriedad terminó siendo fantástico. Estaba más alerta y mucho más activa en la cama.

¿Quién lo diría?

Durante años había pensado que estar un poco borracha ayudaba a mi vida sexual, cuando de hecho, hasta cierto punto probablemente estaba apagándola. La conexión conmigo misma, quien fuera yo en ese momento, ciertamente se veía obstaculizada.

Mi gran aprendizaje fue aprender a realmente enfrentar la intimidad. Este fue un gran tema para mí. Escapar durante el sexo por medio de alcohol era solo una manera de desconectarme. Tuve que aprender a enfrentar mis miedos.

Tener sexo sobri@ puede ser aterrador para quien se ha acostumbrado a tener sexo combinado con alcohol o incluso drogas para así escapar de la intimidad o de sus propias inhibiciones. Creo que hay personas en el mundo que regularmente se emborrachan antes de tener relaciones sexuales. También creo que cada una de esas personas tiene una razón para hacerlo.

Tal vez tener sexo borrach@ una vez es divertido, pero no todo el tiempo. Desconectarte de tu pareja por estar borrach@ de manera constante lo que realmente provocará es que esa relación no dure.

FuenteHuffington Post
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