Doña Alicia, la herencia,

José Luis Parra

632

Llega octubre y con ello la obligación de la gobernadora Claudia Pavlovich de informar el estado que guarda la administración estatal.

El arribo de una mujer al gobierno de Sonora en 2015, es el epílogo de una historia que comenzó a escribirse años atrás, por la delicada firmeza de una mano femenina, que se abrió paso en el mundo de la política mexicana, espacio en esos tiempos reservado para hombres y donde hasta 1953 se les reconoció a las mujeres el derecho al voto.

14 años después , doña Alicia Arellano Tapia pasaba lista de presente en el senado de la República , como la primera sonorense en ocupar un escaño en la cámara alta. Luego fue alcaldesa de Magdalena y después de Hermosillo.

Y mientras abría brechas, desbrozando el camino de la participación política, iba también guiando a sus hijas, forjándolas, templándolas como el acero , cultivándolas como la flor, como las hijas al cuidado de la madre que va esculpiendo, a su imagen y semejanza; inculcando el valor y la templanza , el arrojo , la valentía , la bondad y la inteligencia para crecer.

Claudia entonces, no es producto de una generación espontánea, ni casualidades, ni azares, ni destino manifiesto.

Son los padres ejemplo y guía. Pedacitos de amor y de ternura que van acompasando el latido del corazón de los hijos, dolorosos tormentos del enojo ocasional, que mueven a la reflexión y maduran a fuerza de firmezas, porque el mundo no es un algodón de azúcar y a veces hay que apretar el puño para hacer valer la autoridad.

Hoy, Claudia Pavlovich llega a su segundo año como gobernadora de Sonora. La única mujer en ese ejercicio, en todo el país. Y llega como una de las gobernantes mejor evaluadas en México.

Y en ese orgullo que debe sentir en estos momentos, sin duda están los recuerdos de su madre tomándole la mano, acariciándole el cabello, regañándola cuando “chiroteaba” entre las ramas de los membrillos y los duraznos o correteaba entre las milpas.

En este segundo informe de gobierno de Claudia Pavlovich, el nombre de doña Alicia es algo más que una referencia histórica. Es la herencia.

Compartir

1 Comentario

  1. El Profesor Don Fernando Gallardo, militante priísta, durante toda su vida, me presentó a Doña Alicia Arellano Tapia, primera mujer en el Senado de la República y dos veces alcaldesa, orgullosa Mamá de la Lic. Claudia Pavlovich Arellano, con afilado cincel, cariño, amor y certera dirección Doña Alicia forjó a nuestra Gobernadora, única en el país, con las más altas calificaciones en su desempeño como gobernante, Alicia, la hermana de Claudia también fue formada en ese hogar, lleno del calor de un pueblo mágico, como lo es Magdalena de Kino, cuna de grandes personajes, como el Padre Kino y el propio Colosio, un enorme reconocimiento a Doña Alicia y a Claudia, por su aportación al progreso de Sonora, un abrazo, salud y saludos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here