Manlio en la sucesión presidencial

José Luis Parra

La próxima semana, una vez disipado el humo que dejará el fragor de la batalla por el Estado de México, conoceremos la ruta que seguirá el próximo candidato presidencial del PRI. Primero, si las riendas de su propia sucesión estarán en las manos de Enrique Peña Nieto. O si deja libre el juego y la elección del tapado. Todo dependerá, o al menos en gran parte, del resultado electoral en Edomex. Y en cualquiera de ambos escenarios estará presente la figura del sonorense Manlio Fabio Beltrones.

La razón, sencilla: Beltrones pesa, y mucho, en la política nacional.

En la Real Politik.

O sea la política de la realidad.

En esa definición Manlio es un realista político.

En cualquier escenario para Peña Nieto, obligadamente necesitará a su lado a Beltrones.

Ya sea para contener la avalancha en contra o para que sea la conciencia política del candidato.

Y, si se llegara a necesitar de un tercero en discordia, echar mano de la gran experiencia del sonorense.

¿Beltrones candidato presidencial a pesar del grupo Atlacomulco?

En la guerra y el amor, así como en la política, todo se vale.

El futuro del mítico Grupo Atlacomulco está ligado al resultado electoral en Edomex.

Beltrones, en cambio, tiene un amplio margen de maniobra.

En tiempos recientes, con la exposición de su proyecto Gobierno de Coalición en 2018, el sonorense se vio con el empaque de un Primer Ministro.

En términos prácticos es un eje que une a izquierdas y derechas.

El político sonorense es un poder real.

Y se le facilitarían posibles amarres con grupos de la oposición para la próxima elección presidencial.

No por nada Beltrones tiene mucho tiempo invertido en cultivar alianzas a lo largo y ancho del país. Dentro y fuera del PRI.

Manlio tiene apoyo dentro de su partido.

Tiene una gran ascendencia en el PRD de los chuchos, que se supone recuperarán el control de su partido.

Y el Verde prácticamente es de él. O al menos es socio.

Lo que debe tener muy bien presente Beltrones y, obviamente Peña Nieto, es una realidad que nadie puede ocultar: Los priistas ya se dieron cuenta de que si quieren conquistar el voto deben empezar por separarse del PRI.

Por eso crecen las expectativas de José Narro y bajan las de Miguel Angel Osorio Chong. Y crece también la figura del militar Vidal Soberón, un independiente que entraría en competencia por el PRI.

Pero a nuestro muy personal opinión la percepción actual beneficia al joven Aurelio Nuño, el secretario de Educación que estaba predestinado a ser presidente nacional del PRI, pero en su camino se le atravesó el colmillo retorcido de Beltrones.

En la definición del próximo candidato presidencial otra vez estarían cerca uno del otro Nuño y Beltrones.

Manlio como constructor de la candidatura de Nuño.

Pero si la guerra entre los factores de poder se sale de control, siempre estará la figura del sonorense para lo que se ofrezca.

Como sea, viene una nueva revolución en el PRI.

Y en esa etapa los sonorenses tienen una gran tradición.

La tradición de gobernar el país.

 

 

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