Ver al Ejército en tareas de seguridad pública, combatiendo al crimen organizado, es una escena común para los mexicanos. Ya nos acostumbramos a que los militares desplacen a las fuerzas policiales de estados que se han visto rebasados por la delincuencia. Y todo por la corrupción que impera en la mayoría de las corporaciones.

La militarización de la seguridad pública es un peligro para todos, principalmente para la ciudadanía. Y todo porque las policías no están preparadas para enfrentar al narco. El dinero fácil siempre será tentador para cualquier agente, federal, estatal o municipal. Siempre será más seguro y lucrativo estar en coordinación con el enemigo, que combatirlo.

Viene a cuento lo anterior porque de acuerdo a un análisis elaborado por el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), basado en el último informe de la cuenta pública 2015 de la Auditoría Superior de la Federación, hay un mal ejercicio de dinero público orientado a fortalecer a las policías.

El dinero faltó por todas partes. Y por ende los operativos disminuyeron en más del 70 por ciento.

En la Policía Federal, que antes cumplía con la función de combatir al narco, el número operativo para la persecución de los delitos decreció en 71.2 %. Un caso preocupante dentro de la PF, de acuerdo con el IMCO, es el caso de la Gendarmería Nacional, ya que de 10 mil operativos previstos, sólo se pudo acreditar la implementación de 75.

Esta disminución pudiera relacionarse con un pequeño datito: De 4 mil 591 millones presupuestados se ejercieron 2 mil 842 millones. ¿Dónde quedó el faltante?

Por ello se podría explicar la incapacidad de las corporaciones policiacas para combatir al crimen organizado.

El estudio cita un caso ocurrido en Sonora. Aquí el gobierno estatal presentó irregularidades por 108 millones de pesos de los 317 millones destinados a través del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública de los Estados y del Distrito Federal (FASP). El monto representó la tercera parte del presupuesto destinado a mejorar la policía estatal. La ASF reportó gastos no comprobables en equipo de cómputo y comunicación, chaleco antibalas, vehículos y armamento, así como la simulación de obras de ampliación y remodelación.

Bueno, de todos es conocido que la corrupción es como una bola de nieve: Una vez que empieza a rodar seguirá creciendo

¿O acaso la bola de nieve se contuvo de 2015 a la fecha?

Buena pregunta para las autoridades de seguridad pública que en público esbozan una sonrisa por la presencia del Ejército en Sonora, pero en corto los gestos podrían ser muy diferentes.

En la hermana columna Coliseo se abordó el tema de esta presencia militar, que rebasa por amplio margen a los elementos de tropa comisionados a Sinaloa, que vive en guerra constante con el narco.

Al respecto, recibimos un interesante comentario de un lector enterado en estas lides. Este comentario lo reproducimos en forma íntegra. Va:

MUY FACIL,TODOS ESTOS MOVIEMNTOS DE SOLDADOS SON PARTE DE OPERACIONES MILITARES,,,ORDENADAS DESDE USA,,,Y MUCHO TIENE QUE VER TODAS LAS COSAS QUE ESCRIBES EN TU COLUMNA,,,,ESTAS OPERACIONES MILITARES EN SONORA Y SINALOA ES PARTE DE LA OPERACION “SIERRA NOVIEMBRE”,,,,QUE SE SUPONE LA TROPA NO ESTA TOTALMENTE ENTERADA,,,,ESTAS OPERACIONES INCOMODAN EN MUCHO A LAS AUTORIDADES LOCALES,,,,,,YA QUE ESTAN BAJO SUPERVISION DEL EJERCITO,,,,,,Y MAS CUANDO SE SUPONE QUE TODO ESTA EN CALMA,,,,,,,ASI QUE POCO SE SABE,,,PERO DE QUE HAY OPERACION MILITAR EN ESTOS ESTADOS HAY,,,,

 

 

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