El último engranaje: Movimiento Ciudadano o el multiverso

Mientras la 4t y el Frente Ciudadano continúan con sus peculiares procesos para elegir a quien será su próximo candidato presidencial, observamos el posicionamiento —a veces son varios a la vez— de Movimiento Ciudadano.

Si esta fuera una ecuación, los emecistas serían ‘la variable residual’; la que explica todo lo que las otras no pueden por cuanto a política partidista.

El partido naranja, el partido de Dante Delgado, que gobierna Jalisco y Nuevo León, y que ha dicho hasta el cansancio que ‘con el PRI ni a la esquina’, está en una de las encrucijadas más importantes de su vida política. Saben que su decisión para participar en el 2024 forjará no solo ese año, sino su futuro como instituto político.

Es menester, por tanto, discutirlo con seriedad: ¿cuáles son las opciones de MC?

En términos generales son tres; estas por supuesto pueden desdoblarse en varias más. Movimiento Ciudadano puede optar por decantarse ya sea por la 4t, por el Frente (oposición) o por buscar ir de manera independiente (nótese: para lo que a la Presidencia en específico concierne, surge a su vez la disyuntiva de competir en esta o de plano no inscribirse a la carrera presidencial, tal como ocurrió con las gubernaturas en Coahuila y el Estado de México).

Por cuanto a la primera opción, no hay gran ciencia. Es decir, la acción de MC no impactaría a la ecuación política importantemente. ¿Después de todo, qué tanto puede sumar el emecismo a la gran fuerza morenista? No mucho. A estas alturas, Dante Delgado sabe que no puede vender caro su amor a Morena.

Ir con Frente Amplio por México (o lo que representa en estos momentos; puede ya no ser lo mismo de aquí a noviembre) se traduce en un empuje a la oposición que quizá sería determinante para competirle a la 4t. Sin embargo, la dirigencia de MC (y un importante grupo de simpatizantes) no tiene ninguna intención de hacerle el favor al Frente trasladándole su apoyo.

Mas, a partir de como se ha conducido MC en tiempos recientes, creo que lo que realmente se contempla es ir por la tercera vía mencionada: en solitario. Hasta aquí NADA nuevo.

Lo que es interesante es prever que esa decisión (MC por su cuenta en el 2024) impactaría a ambas alianzas de distinta manera. Además de que, en días recientes se ha palpado que existe al interior de ese instituto político una división en la materia (véanse los pronunciamientos de Clemente Castañeda).

MC puede recorrer este tercer camino de una de dos maneras: 1. Optando por NO competir en la carrera presidencial, pero sí para diputados federales, senadores y gubernaturas en disputa, o, 2. Participando en la carrera presidencial de una forma un tanto cuanto simbólica (sin posibilidades de ganar la Presidencia, pero sí asegurando números de registro a nivel de esa contienda).

Ahora bien, no participar en la carrera por ‘la grande’ significaría que Dante Delgado le está apostando a no desgastarse en esa batalla por la Presidencia y enfocar las baterías, conseguir votos e incrementar la presencia del partido a nivel regional y en las cámaras legislativas. Fortalecerse regionalmente y esperar que se formen y maduren figuras a nivel presidencial para el 2030.

¿Qué significa que MC no vaya a la contienda presidencial? Para el Frente Amplio sería su segundo mejor escenario (el primero siendo que los emecistas se hubiesen unido a ellos), pues gran parte de los votos que hubiesen sido para Movimiento Ciudadano se irán por la opción del Frente si esta se llega a concretar.

Esa misma opción sería para Morena el PEOR escenario con respecto a MC. Evidentemente el mejor escenario es que MC se uniera abiertamente al obradorismo, el segundo es que Movimiento Ciudadano contendiera, dividiendo a la oposición. Si, en cambio, MC no compite, NO divide el voto a la oposición.

Considero, entonces, que MC y Dante Delgado se lanzarán solos pero de tal forma que no dilapiden todo su capital político en la candidatura a la Presidencia. Apostarán a las contiendas regionales. En otras palabras, van bajo los siguientes escenarios hacia la Presidencia:

Patricia Mercado. Una respetable persona pero a la que no le darán gran presupuesto. Asegurará a nivel presidencial el registro electoral, con lo cual cumplirá y nada más. Irá en sintonía con las otras dos alianzas, las cuales también —previsiblemente— empujarán figuras femeninas (Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez).

Enrique Alfaro. Anunció ayer que él no va como posible candidato presidencial para el 2024. Y los mensajes que le dedicó Dante Delgado vía Twitter se asemejaban más a un reproche que a un aplauso. O Alfaro chantajeó demasiado (vendía caro su candidatura) o Dante nunca lo consideró seriamente para la opción presidencial.

El lugar que pudo haber sido para Alfaro, ahora el propio Dante Delgado puede pensarlo para él mismo, máxime que puede proyectar que hay algún porcentaje interesante de machos mexicanos que votarán por quien sea, siempre y cuando NO sea mujer.

En esta tesitura, ¿Alfaro dejaría MC y, si es así, con quien se iría? ¿Con el Frente o con la 4t? No se olvide que gran parte del empuje que tiene MC lo tiene por Alfaro en Jalisco y la amplia fracción parlamentaria federal por los diputados de Jalisco. ¿Estamos por atestiguar un rompimiento en MC? Todo es posible. (El nivel de desconfianza es tal que se piensa, por ejemplo, que Xóchitl y López Obrador se han puesto de acuerdo para hacerla crecer. Entiendo que esta hipótesis NO es del agrado ni de Amlovers ni de opositores, pero es algo que bastante ruido genera y por tanto debe ser al menos mencionada).

Las decisiones, opciones y formas en que MC decida o no participar en el 2024 tienen efectos más en las alianzas que para los miembros de MC.

El emecismo construye el último engranaje del gran escenario político de las elecciones de próximo año, pero es la ciudadanía, al votar, la que finalmente representa el metaverso político de este país.

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